Según le
vaya a la oferta y la demanda el precio de las acciones se
movilizan, así
cuando hayan más compradores que vendedores el precio sube y viceversa. Sin
embargo a la misma vez puede que esa oferta y demanda se vean determinadas por
las expectativas que tengamos en el desempeño de la empresa, sus utilidades.
Esta
arriesgada actividad puede tornarse tanto adversa como beneficiosa para aquellos
que inviertan. De ser la segunda, significaría que la empresa ha conseguido
hacerse con más utilidades, esto me puede llevar a comprar más acciones y/o
bien conservar las que ya tengo.
Otras
técnicas permisibles son intentar
con instrumentos de renta variable en los bancos, pero recuerde que siempre
será bueno contar con la asesoría adecuada de gente que ha estudiado sobre este
ámbito de las finanzas ya que no es prudente arriesgar su futuro.
